Eran tiempos de resaca perpetua,
tus palabras esperaba, tus labios guardaba.
¿Cómo guardarlos? ...
No los he visto en el atardecer, anochecer y amanecer.
La vida se me fue de golpe, de tiro,
No corresponde el sentimiento, no corre sangre, no corre rencor,
Corre ese pequeño hilo que ultraja las almas,
Se las lleva lejos de mi, ¿Porqué?.
Aun oigo tu voz...
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