Era suficiente, ¿Porqué?
No consistía en puritanos con nombre
No se instalaba la sensatez
Sólo el impulso que me decía...
Eso es lo que me aqueja, la nada
La peste de aterrorizar la sazones y la plenitud
Los abrazos al viento, al sol y el frío
Escusas que atemorizaban mi karma
¡BENDITO KARMA!
Mis cadenas ya amarradas al maléolo
Mi paz sepultada en frutillas confitadas
Mi ausencia al pensar
Torpeza que me acuchilla
Odio que me perpetua
Regalos mal interpretados
Amor... desechado y derrochado.