El odio renace en mi por tus comentarios fríos y absurdos, ¡Maldita seas!...
El destino quería que te conserve en mi mente para que la recorras todo el día y cuanto tu quieras,
Quiero que te vallas con tus infantiles actos de mi mente, pero no sigues ahí con tortura....
No hay comentarios:
Publicar un comentario